Hoy, 13 de octubre, se conmemora el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, una efeméride que subraya la urgencia de pasar de la reacción a los desastres a la prevención activa. Instituida por la Asamblea General de Naciones Unidas, esta fecha tiene como propósito promover una cultura global de reducción del riesgo, donde comunidades, gobiernos y organizaciones trabajen de forma coordinada para disminuir la vulnerabilidad frente a eventos que pueden generar pérdidas humanas, sociales y económicas.
El lema de este año, “Invertir en resiliencia, no en desastres”, pone énfasis en la necesidad de destinar recursos a la preparación, mitigación y planificación anticipada más que solo a la respuesta después de las crisis.
Ante el escenario de cambio climático, en el que fenómenos extremos como inundaciones, sequías, incendios o tormentas adquieren mayor frecuencia e intensidad, dicha inversión se vuelve crítica para reducir impactos evitables.
Uno de los instrumentos clave para orientar el trabajo internacional es el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, que establece prioridades y objetivos claros: comprender el riesgo, fortalecer la gobernanza, invertir en resiliencia y mejorar la preparación para la respuesta y recuperación.
En este contexto, se hace especial hincapié en el rol de la educación, la planificación territorial sostenible y los sistemas de alerta temprana como herramientas fundamentales para construir sociedades más seguras y resistentes.
A escala mundial, instituciones y gobiernos están haciendo llamados para que las inversiones en desastres se transformen en inversiones en resiliencia.
El desafío local es trasladar esas orientaciones globales al terreno: capacitar comunidades, actualizar normativas urbanísticas, reforzar infraestructura crítica y garantizar que los más vulnerables no queden rezagados en la preparación. En definitiva, hoy se recuerda que los desastres no son inevitables: muchas de sus consecuencias pueden mitigarse si actuamos con previsión, planificación y equidad.

