El abogado Manuel García-Mansilla presentó su renuncia indeclinable al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación el 7 de abril de 2025, apenas 39 días después de haber asumido en comisión. Esta decisión se produjo tras el rechazo de su pliego por parte del Senado, que votó en contra de su designación con 51 votos negativos y 20 afirmativos.
García-Mansilla había sido nombrado en comisión por el presidente Javier Milei el 25 de febrero de 2025, mediante el decreto 137/2025, una medida que generó controversia por eludir el proceso de aprobación legislativa tradicional. Tras su nombramiento, prestó juramento y comenzó a ejercer funciones en el máximo tribunal.
En su carta de renuncia dirigida al presidente Milei, García-Mansilla expresó que asumió el cargo con la intención de colaborar en la solución de las vacantes en la Corte Suprema, considerándolo un «grave problema institucional» que requería atención urgente. Sin embargo, tras el rechazo del Senado y las presiones políticas, decidió dar un paso al costado.
Con la salida de García-Mansilla, la Corte Suprema vuelve a quedar con tres de sus cinco miembros: Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz. Esta situación plantea nuevos desafíos para el gobierno de Milei en su intento por completar el máximo tribunal y podría influir en futuras estrategias para lograr consensos en el ámbito legislativo.

