La situación sanitaria en La Quiaca volvió a generar preocupación ante las advertencias sobre las dificultades que atraviesa el Hospital Dr. Jorge Uro, principal centro asistencial de la ciudad fronteriza y establecimiento de referencia para buena parte de la Puna. Desde el ámbito político local señalaron que el problema no sería circunstancial, sino el resultado de años de falta de profesionales, dificultades para sostener especialidades y problemas en la atención de pacientes.
Uno de los principales reclamos apunta a la escasez de médicos que permanezcan de manera estable en la zona. La concejal Marcela López advirtió que existen dificultades para cubrir especialidades y mencionó particularmente las limitaciones en áreas como Neonatología. También cuestionó la situación de la atención primaria en distintos puntos del norte provincial. Según lo expuesto, actualmente habría un solo traumatólogo y tres profesionales de Psicología para una población superior a los 20 mil habitantes.
Las distancias profundizan las desigualdades en el acceso a la salud
La falta de determinadas prestaciones obliga además a que numerosos pacientes tengan que ser derivados hacia San Salvador de Jujuy, un traslado que desde La Quiaca puede superar las cuatro horas. La situación se vuelve todavía más compleja para familias de bajos recursos, adultos mayores y personas sin cobertura que deben afrontar gastos de transporte, alimentación y alojamiento para realizar consultas o continuar tratamientos en la capital. De esta manera, la distancia termina convirtiéndose en una barrera adicional para acceder al sistema sanitario.
Las denuncias adquieren mayor relevancia teniendo en cuenta que el Jorge Uro funciona como hospital cabecera del norte jujeño y recibe pacientes de Yavi, Santa Catalina, otras zonas de la Puna e incluso población en tránsito. A comienzos de agosto, autoridades hospitalarias destacaron las obras y mejoras realizadas durante los últimos años; sin embargo, los nuevos cuestionamientos ponen el foco en que la infraestructura por sí sola no garantiza una atención adecuada si no existe suficiente recurso humano. El reclamo central apunta así a implementar políticas que permitan radicar profesionales, sostener especialidades y reducir las desigualdades sanitarias entre la capital y las localidades más alejadas de Jujuy.

