El aumento de diagnósticos tardíos de VIH en Argentina vuelve a encender las alarmas sanitarias y sociales, especialmente en provincias como Jujuy, donde aún no se cuenta con información precisa sobre el estado en el que llegan las personas al momento de recibir un resultado positivo. La preocupación no pasa solo por la cantidad de casos, sino por la demora en los controles, la baja percepción del riesgo y las dificultades para sostener campañas de prevención que lleguen a toda la población.
Desde la Asociación Civil de Promoción de la Salud advirtieron que una persona puede vivir entre cinco y diez años con VIH sin presentar síntomas, por lo que el test sigue siendo la herramienta clave para detectar la infección a tiempo. Cuando el diagnóstico llega en una etapa avanzada, el sistema inmunológico puede estar debilitado y aumentar el riesgo de complicaciones ante enfermedades comunes u oportunistas. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de realizarse la prueba al menos una vez al año o después de situaciones de exposición.
El problema también muestra una dimensión social: muchas personas dejaron de considerar al VIH y a otras infecciones de transmisión sexual como un riesgo presente. Aunque existe más información que en décadas anteriores, todavía persisten prejuicios, falta de controles regulares y obstáculos para acceder a espacios de consulta sin miedo ni estigmatización. Además del preservativo, hoy existen nuevas herramientas de prevención, como la profilaxis preexposición, conocida como PrEP, disponible de manera gratuita para personas que no viven con VIH pero tienen mayor riesgo de exposición.
En Jujuy, la falta de datos actualizados impide saber cuántos diagnósticos corresponden a casos tardíos y dificulta el diseño de políticas públicas más precisas. El test de VIH es gratuito, voluntario y confidencial, y puede realizarse en el sistema público de salud, obras sociales y prepagas. También se recordó que la ley prohíbe exigirlo como requisito para ingresar a instituciones educativas, fuerzas de seguridad o exámenes preocupacionales, ya que solo puede realizarse con consentimiento de la persona.

