Los controles desplegados durante el último fin de semana en la provincia dejaron un saldo preocupante: 93 conductores fueron multados por manejar alcoholizados, 21 por exceso de velocidad y más de 600 por otras infracciones. Si bien la Policía informó que no se registraron víctimas fatales en siniestros viales, la cifra de infractores revela un grave problema de conducta social y de respeto por las normas de tránsito que, de no mediar controles, podría tener consecuencias trágicas.
La situación se enmarca en un escenario más amplio de inseguridad y violencia. Entre los hechos más graves, la Policía reportó la muerte de un hombre tras una pelea en Monterrico, donde un grupo de personas que consumía alcohol derivó en una riña que terminó en un homicidio. La ingesta de bebidas y la falta de contención social aparecen como factores comunes en episodios que escalan hasta niveles irreparables.
Otro hecho que conmocionó fue el fallecimiento de un joven estudiante de 23 años en el barrio San Martín, cuyo caso derivó en una investigación judicial y forense. La combinación de violencia, consumo de alcohol y desatención a la salud mental evidencian un entramado de problemáticas sociales que trascienden lo policial y requieren de respuestas integrales.
Finalmente, la captura en La Quiaca de un implicado en el triple femicidio narco de Florencio Varela, si bien no está directamente relacionada con los controles viales, expone otro frente crítico: la provincia como territorio atravesado por delitos complejos que demandan coordinación entre fuerzas nacionales e internacionales. Así, el fin de semana dejó un panorama que desnuda la necesidad urgente de políticas públicas sostenidas en prevención vial, acompañamiento social y contención comunitaria.

