Cada 25 de marzo se conmemora en la Argentina el Día del Trabajador de Prensa, una fecha que reconoce la labor de periodistas, redactores, fotógrafos, editores y todos los trabajadores de los medios de comunicación. La jornada pone en valor el rol social de quienes informan, investigan y construyen opinión pública, en un contexto atravesado por desafíos laborales y tecnológicos.
La efeméride tiene su origen en el 25 de marzo de 1944, cuando el Poder Ejecutivo Nacional estableció el Estatuto del Periodista Profesional, una normativa clave que fijó derechos laborales para el sector y luego fue ratificada por la Ley 12.908 . Desde entonces, la fecha se consolidó como un símbolo de la organización y la lucha por condiciones dignas dentro del ámbito de la prensa.
Además de su carácter gremial, la jornada también tiene una fuerte carga simbólica: se recuerda al periodista y escritor Rodolfo Walsh, secuestrado y asesinado el 25 de marzo de 1977 tras denunciar los crímenes de la última dictadura militar . Su figura se convirtió en un emblema del periodismo comprometido con la verdad y los derechos humanos.
En la actualidad, organizaciones sindicales y trabajadores advierten sobre un escenario marcado por la precarización laboral, bajos salarios y cambios en el ecosistema mediático, atravesado por la digitalización y las nuevas plataformas . En este contexto, el Día del Trabajador de Prensa no solo celebra la profesión, sino que también renueva los reclamos por mejores condiciones y el fortalecimiento del ejercicio periodístico.

