El reciente secuestro de más de siete kilos de cocaína, tres kilos de marihuana y más de 225 kilos de hojas de coca en procedimientos realizados en Humahuaca y Tumbaya vuelve a encender las alarmas sobre la compleja situación que atraviesan las rutas del norte jujeño. Los operativos, llevados adelante por Gendarmería Nacional, evidencian que la zona continúa siendo un corredor clave para el tránsito de estupefacientes y mercaderías ilegales.
En uno de los casos, ocurrido en el paraje Ronqui Angosto, los efectivos del Escuadrón 53 observaron un automóvil que intentó evadir un control vehicular, arrojando un bolso que contenía diez paquetes con droga. El hallazgo incluyó más de siete kilos de cocaína y más de tres kilos de marihuana, lo que pone de manifiesto el volumen creciente de sustancias que circulan en la región.
En otro operativo, llevado a cabo en la localidad de Volcán, se incautaron más de 225 kilos de hojas de coca en estado natural transportadas en un vehículo particular. Si bien este producto es de consumo cultural y tradicional en gran parte del NOA, el traslado en grandes cantidades y sin autorización constituye una infracción aduanera. La delgada línea entre lo cultural y lo ilegal refleja las tensiones que atraviesan las comunidades locales frente a las regulaciones vigentes.
Estos procedimientos no solo exponen el desafío de combatir el narcotráfico en las rutas del norte argentino, sino también la necesidad de generar políticas públicas que atiendan las realidades sociales y culturales de la región. Entre el contrabando, la criminalidad organizada y las prácticas ancestrales de consumo de coca, se configura un panorama complejo que requiere más que controles: exige debate social, inclusión comunitaria y un enfoque integral de la problemática.

